Entrevista a J. R. Del Río

J.r. Del Río es un escritor argentino que está dando que hablar en España. En esta entrevista van a poder conocer un poco más al autor de «Muñecas para matar» y «Largo camino a Redención» entre otras historias. Los dejo con él:


¿Cómo llegó la literatura a tu vida?
Uf, casi te diría que desde siempre. Aprendí a leer desde muy chico (4 años) y empecé —una vez superados los libros de cuentos infantiles— con los cómics (aunque en esa época les decíamos historietas). Las mexicanas de superhéroes que llegaban a Argentina (Batman, Superman, la Liga de la Justicia y también algo de Marvel, como Spiderman y Hulk). Después me enganché muchísimo con las historietas de Columba (Nippur de Lagash, Mark, Aquí la Legión, me enamoré de Robin Wood, era literatura de aventuras en viñetas). De ahí, el salto a los clásicos de aventuras (Verne y Salgari, mis favoritos, aunque también Stevenson, Fenimore Cooper y otros) fue lo más natural del mundo. Antes de cumplir los diez años ya llevaba unos cuantos libros leídos.

¿En qué momento pensaste en ser escritor?
La escritura surgió, para mí, como una consecuencia directa de mi avidez y mi amor por los libros. Supongo que, como muchos, quise ponerme a escribir las aventuras que me gustaba leer. Mi primera “novela” (unas veinte o veinticinco hojas de carpeta escritas a mano) fue una aventura de piratas en el Mediterráneo, que escribí con once años, en pleno romance con Emilio Salgari y sus piratas de la Malasia. Lamentablemente la perdí.

¿Sos de investigar antes de ponerte a escribir?
Sí, no demasiado, pero lo suficiente para dar credibilidad a mis escritos y no cometer errores demasiado graves. Igual, trato de escribir sobre temas de los que tengo algún conocimiento básico, para no andar tan desorientado. (En Muñecas para Matar, por ejemplo, escribí sobre Bangkok en los 90, una ciudad que aún no he tenido el gusto de visitar en persona, pero que “recorrí” cinematográficamente docenas de veces).

Están publicando tus novelas en Ronin Literario ¿Cómo es escribir por entregas?
Una experiencia que he disfrutado —y disfruto— mucho. En primer lugar, porque es un aprendizaje sobre cómo llevar el ritmo de una historia, manejar los tiempos de la narración y dejarlo en el punto exacto para mantener a los lectores en suspenso (el cliffhanger, que le dicen). Además, trabajar con Víctor (Blanco) y David (Tourón) es todo un placer. He aprendido mucho colaborando con ellos, y siento que mi escritura se ha enriquecido gracias a eso.

En «Muñecas para matar» se nota una gran influencia por el cine ¿Cuánto influyen las películas a la hora de crear?
Mucho, tal vez (a veces) demasiado. Quiero decir, soy un autor muy visual, es lo que todos me dicen, lo cual por un lado es bueno, ayuda en las descripciones y en las secuencias de acción, pero al mismo tiempo te limita en otros aspectos. Ahora estoy tratando de usar todos los sentidos en la escritura, algo que enriquece el texto. Pero sí, soy de visualizar mis historias desde una perspectiva cinematográfica, sobre todo cuando escribo géneros con una fuerte base en el cine (como las artes marciales, la acción, o el western).
Reseña de «Muñecas para matar»

¿La conducta y la disciplina marcial te ayudaron como escritor?
Puede ser, más que nada a concentrarme mientras escribo, a mantener el foco en la historia. Eso sí, cuando estoy inspirado escribo muy rápido, puedo meterte tres mil palabras de un tirón y casi sin darme cuenta. ¡Hace algún tiempo terminé una novela corta en menos de dos semanas! Después tuve que revisar y corregir, claro.

Un argentino escribiendo en España ¿Cómo te sentís saltando el charco?
Comodísimo. Tuve que adaptarme a ciertos modismos y expresiones a la hora de escribir, pero no me resultó nada difícil, ya que la mayoría de la literatura que consumo en castellano viene traducida de España, y estoy familiarizado con eso. Además, tuve la oportunidad de conocer a gente genial del otro lado del charco, que me han ayudado muchísimo y con los que he trabajado (además de Víctor y David) y con los que sigo trabajando o espero volver a hacerlo. Puedo nombrarte a Julio Martín Freixa, Pako Domínguez, Raúl Montesdeoca y Néstor Allende (Dlorean Ediciones), Cris Miguel y Jorge Plana (Pulpture), Jorge Fernández Pérez (Editorial Hiboria) y pido disculpas de antemano por si me olvido de alguien, jaja.

¿Te gustaría escribir una novela ambientada en el Rio de la plata?
¡Sí! En realidad tengo una empezada, un policial negro con teorías conspirativas de por medio, al estilo del cómic “100 balas” (si no lo leíste, léelo, que es tremendo y encima lo dibuja Risso, un compatriota nuestro) pero la tengo medio abandonada, más o menos en la mitad. Quizá vaya siendo hora de retomarla…

¿En qué estás trabajando ahora?
Ahora mismo, en un relato de Artemus Black, un personaje que vive sus aventuras en la revista Anima Barda, en la que ya se han publicado dos de sus historias. Es un agente secreto al estilo James Bond (el de Sean Connery) o Nick Fury, pero en un mundo “pulp”, es decir, con experimentos genéticos, invasiones extraterrestres, monstruos marinos, etcétera. Esta sería la quinta aventura de Artemus (o la quinta parte de su historia porque, aunque son relatos independientes, siguen una continuidad). Hace poco terminé una novela corta de aventuras (al estilo Indiana Jones o Doc Savage, ambientada en el mismo mundo de ficción de Artemus Black) y también tengo un policial de artes marciales, al estilo Jason Bourne y ambientada en Hong Kong a principios de los 80, con agencias de inteligencia, organizaciones criminales y hasta una especie de Fu Manchú que anda dando vueltas por ahí. Las dos novelas andan buscando casa. ¡Espero que la encuentren pronto!

¡Sos productivo, eh! ¿No podés contar cómo es tu forma de trabajar en los textos?
En primer lugar, te comento que no llevo apuntes ni resúmenes, la mayoría de las veces ni siquiera sé cómo va a terminar la historia. Empiezo en base a una idea y uno o más personajes, después voy desarrollando… a veces me meto en unos callejones tremendos, pero casi siempre encuentro una salida. Aprovecho la inspiración y escribo de un tirón, después dejo reposar el texto, mínimo dos semanas, para olvidarme todo lo posible y poder leerlo con ojos de lector, en busca de errores.

¿Qué autores nos recomendás?
Stephen King me encanta, es material de best seller, pero de primera, el tipo sabe cómo escribir una historia y, sobre todo, cómo venderte a sus personajes. Y su hijo, Joe Hill, no lo hace nada mal. Para el policial negro y el thriller, Dennis Lehane (el autor de Mistic River y Shutter Island, pero de él recomiendo sobre todo las novelas de la pareja de detectives Patrick Kenzie y Angie Gennaro, en las calles de Boston, es excelente). Para las aventuras al uso, tipo Indy, Clive Cussler y su Dirk Pitt. Para la fantasía, Joe Abercrombie es mi favorito, lo considero el “Guy Ritchie de la fantasía medieval.” También me gusta mucho Andrej Zapkowski y su saga de Geralt de Rivia, con sus diálogos y la humanidad que imprime a los personajes. Y, por supuesto, George R. R. Martin.
No puedo dejar afuera a clásicos como Robert Howard (la fuerza que tienen sus relatos de espada y brujería, como Conan y Solomon Kane, trasciende las décadas y la sangre parece salpicarte la cara mientras lees.) Y H.P. Lovecraft, cuyo ciclo de los Mitos me parece uno de los mayores aportes a la literatura fantástica y de terror de todo el siglo XX.

Hablás de Stephen King y Lovecraft. ¿Para cuándo una novela de terror?
Es una asignatura pendiente, sí. Me gusta mucho el género del terror y he publicado un par de relatos… supongo que una novela sería el paso siguiente. Tengo dando vueltas en la cabeza algo al estilo Clive Barker (el autor de Hellraiser), con mucho gore y ambientado en nuestro país, pero por ahora es menos que un boceto. Veremos…

Muchas gracias por las respuestas y la buena onda.


Un resumen de la vida de J. R. Del Río:
Nací en 1977, en la ciudad de Bahía Blanca, donde a la fecha sigo viviendo. De chico sufrí de sobrepeso y bronquitis crónica, lo que me volvió prácticamente nulo para los deportes. Por lo menos hasta que vi mi primera película de Bruce Lee, allá por el 85, lo que me voló la cabeza y me mandó derecho a mi primera clase de karate (seguí siendo una nulidad para los deportes “convencionales”, pero me dediqué a las artes marciales, obteniendo mi cinturón negro de primer dan a los 15 años).
Me recibí de maestro de inglés (aunque nunca ejercí, salvo mis primeras prácticas) y, tras un breve (y accidentado) paso por la Escuela de Oficiales de Marina empecé a estudiar Derecho en la Universidad. Casi al mismo tiempo empecé a practicar Full Contact y kick boxing, compitiendo en distintas modalidades con bastante éxito (siempre de manera amateur).
A los 30 me casé, tuve un hijo y empecé a trabajar en una oficina de RRHH, más o menos en ese orden. Y acá sigo, casi 9 años más tarde. Escribiendo, trabajando y, tres veces por semana, entrenando MMA y agarrándome a golpes con chicos mucho más jóvenes.
Literariamente, mi primera publicación fue en la revista digital Axxon, ciencia ficción en red, en el 2014, con un relato de terror. Después tomé contacto con la editorial Pulpture, publicando en distintas antologías de géneros muy variados: espada y brujería, terror, humor, ciencia ficción y romance. También he publicado con Editorial Dlorean (un serial de Weird Western online, con vaqueros, indios y hombres lobo y un relato detectivesco hard boiled en el número 2 de su revista Planeta Neopulp. En la revista Anima Barda estoy publicando la serie de relatos de mi espía, Artemus Black y en la revista ¡Por Crom! de Editorial Hiboria estoy publicando una serie de Espada y Brujería de los Mantos Negros, agentes del orden en una corrupta ciudad medieval. Tengo dos novelas por entregas publicadas con Ronin Literario: “Muñecas para matar”, de acción y artes marciales y “Largo camino a Redención”, un spaghetti western recientemente terminado. Y tengo varios proyectos más, algunos ya acabados y buscando casa, otros en proceso.
¿Por qué escribo? Supongo porque tengo todas estas historias bullendo dentro de mi cabeza, tratando de salir… si no lo hiciera, capaz que sería como esos locos que andan hablando solos por la calle. Por eso tengo que contarlas, escribirlas sin importar si luego las leen 1000, 100 o 10 personas. O una sola.

Si quieren leer sus novelas lo podés hacer desde este enlace: RONIN LITERARIO



Reseña: ListaNegra, de PelosDePunta

PelosdePunta saca la lista de autores de su último tomo y es para enmarcar. Muchas caras conocidas y varias nuevas que dan gusto de conocer. ListaNegra es uno de los últimos libros de la colección y deja el listón muy alto para el que vendrá. Juegos precisos, sutilezas que enseñan y terrores que enamoran.
Sandra Gasparini prologa esta antología con un toque educativo, aunque, pensándolo bien, más que educativo es una cátedra.
La primera lista arranca con un asesino que muestra que su trabajo va desde el placer hasta los pedidos que le llegan de gente que no conoce, ni a él. Una escritura fluida y simple, sin recovecos que puedan llegar a sacar al lector del párrafo, de la mano de Juan Carrá en «El cuarto lugar». Sergio Fitte plantea un juego complicado. Una lista de tres mujeres («Lorena. Lucía. Mi hermana») y un protagonista que quiere llegar a ellas para hacerles lo que estuvo planeando. Fitte, igual que Carrá, maneja con naturalidad oraciones cotidianas que sirven para zambullirnos en el cuento, siempre atento al día a día.
«Tronador» es una historia que no zambulle, ahoga. Los diálogos, ante todo creíbles, hacen que el suspenso se clave en los poros y juegue con los lectores del mismo modo que Hugo Ramos Gambier juega con el terror personificado en monstruo, en las ciudades que recorremos seguido, como el texto de Victoria Mora, que habla desde el argentinismo mismo y eso es de un valor estético y natural impresionante. «Un peso muerto» toca una herida todavía abierta en nuestra historia como país dejando un gusto agrio en la ficción. Victoria toca el tema pero no se abusa a pesar de que la ListaNegra está presente constantemente.
El inicio de «El 4TO B» juega con el lector de una manera muy sutil y ordenada. María Correa Luna es una gran escritora de novelas románticas y sabe manejar los tiempos de la historia a la perfección. Ante este desafío supo entrar al género y en cada oración susurrar cosas horribles sin que seas capaz de darte cuenta hasta cuando sea demasiado tarde.
Es un placer leer fantasía en uno de los tomos de PelosdePunta. Gustavo Courault toca temas ocultos y nos conduce por una historia donde un aprendiz juega el papel de varios maestros. Magia, alquimia y órdenes secretas con muy buenas letras en «La secreta orden del nudo infinito».
Entramos a la etapa final del libro con Fernando Pedernera y «Como si durmiera», un cuento que golpea al lector con un inicio que aprisionador. Párrafos interminables, sensación de ahogo, espera insoportable de un punto y aparte para digerir lo que sigue y una narrativa para destacar son estrategias de un cuento excelente. Valentina Vidal en «El purificador», aplica también estrategias novedosas capaces de salir del texto. Juega con la locura de los personajes y entra en la temática de la antología demasiado bien, metiendo lo nacional con mucho cuidado y… y mejor dejo de escribir, me están temblando las manos.
«Los desahuciados» es suspense al cien por ciento. Fabiana Duarte logra mantenernos al filo de cada palabra, dosificando las porciones de terror con precisión, como en las muertes de «Reloj de arena» que se vuelven moneda corriente. Una seguidilla de sueños pone al personaje en la lista de las víctimas, ahí se ve el poder de Marcos Tabossi, demostrando hasta qué punto puede hacer evolucionar al protagonista.
En «Torturadores» se usa el intercambio con el lector, que ya había sido abierto por Vidal y Pedernera, en su máximo exponente. Metiéndolo en la historia como un recurso más y dando vida a voces que generalmente se mantienen acalladas, y funciona. Madre mía si funciona. La historia de Mauro Insaurralde Micelli es de las más fuerte.
Matías Aldaz nos abre las puertas a la «Sala de máquinas». Usa los diálogos sabiendo que son su fuerte. Una historia con un muy buen comienzo, cortada por los saltos temporales fluidos y un final que dejará a más de uno simplemente maquinando.
El broche de oro es para Alejandra Decurgez. «I due Foscari» es uno de los mejores cuentos de la antología. Si bien el tomo es conciso y mantiene el tono alto que dejó el prólogo de Gasparini cuando preguntó quiénes están en una lista negra y qué implica eso, Foscari es un personaje creíble y un hambre de locura imparable que absorberá a los lectores a medida que lo vayan conociendo. Alejandra direcciona cada oración. Disfruten de la especialidad de la casa.
ListaNegra cierra tan bien como abrió y a pesar de las pesadillas que pueda provocar, lo único que pedirán los lectores será no estar en ninguna lista nunca más.

www.pelosdepunta.com


Reseña: «Muñecas para matar» de Jorge R. Del Río

Macao, 1986. Miranda Moore desaparece misteriosamente tras participar en un combate de kickboxing. Todos los esfuerzos de su prometido y entrenador Tommy Reynolds son en vano, y el rastro de Mindy desaparece por completo.
Cuatro años después, en Bangkok, el general corrupto Phong es asesinado por una prostituta de lujo. Tommy Reynolds intenta seguir con su vida en la ciudad de Los Ángeles cuando recibe una inquietante llamada. Una voz distorsionada al otro lado del auricular le promete que Mindy sigue viva, y que recibirá más instrucciones a su llegada a Bangkok.
Sin más equipaje que sus esperanzas, sus gafas de sol y una sencilla mochila sobre el hombro, el americano viaja a Tailandia. Pronto tendrá que depender de todo su karate para encontrar a Mindy y rescatarla de una oscura organización que capta a las mejores guerreras marciales y les lava el cerebro hasta convertirlas en las asesinas perfectas… un conjunto de implacables muñecas creadas para matar.


Jorge R. Del Río
Desde hace un tiempo, RONIN LITERARIO se está encargando de editar y publicar novelas por entregas. Como bien dice en su web los géneros son de lo más surtido: «Western, artes marciales, biker, samurái y lo que te atrevas a leer… ».

Consta de cuatro entregas, cada una de ellas te engancha más que la otra. El margen que maneja la gente de la editorial es finísimo a la hora de cortar cada capítulo. Los Cliffhangers o ganchos finales están puestos en el momento justo.

«Muñecas para matar» es una novela de artes marciales ambientada en los noventa. El escritor argentino, Jorge R. Del Río, transporta sus personajes desde Estados Unidos hasta Bangkok para ubicarlos en las batallas de sus vidas.

Como si fuera un director de cine, Jorge relata las andanzas de Tommy y Mindy: dos estadounidenses que están en la cumbre de su carrera marcial, ganando peleas, entrenando en todo momento y perdiendo algo más que una batalla… perdiendo los recuerdos.

No solo los golpes son acertados en la novela, los clichés que maneja el autor te llevan por un camino cinematográfico ideal para secarte las lágrimas de la nostalgia. Estamos en una época donde los ochenta y noventa dan margen para recuperar varias historias y, «Muñecas para matar» no se queda atrás, pero ni un poco.

Van Damme estaría orgulloso de leer esta historia.

Para las personas que quieran comenzar con la historia la primera entrega es gratuita. En la imagen de abajo dejo el enlace para que comiencen su viaje por el oriente.

REVISTA PRÓXIMA: la reseña del verano




Es la primera vez que reseño una revista y estoy seguro que no va a ser la última.
Tengo la suerte de haber sido elegido para formar parte de PRÓXIMA. La selección de cuentos de Laura Ponce fue impecable. Le dio al verano varios puntos de vista, con una calidad muy buena al igual que las ilustraciones, que Grendel Bellarousse coordinó sin fallar. Cada ilustración acompaña a los cuentos de una manera certera.
Con lo primero que nos topamos es con la nota editorial de Laura, donde deja claro que piensa acerca de la realidad argentina, y comparte con los lectores su forma de ver el verano. Grendel la sigue de cerca con su infaltable chica próxima, donde las curvas te llevan a seguir leyendo.

De ahora en más dejo mis opiniones sobre los cuentos y los aportes de todos los artistas:

La portada es del gran Citizen Pain. Un artista argentino que está dando que hablar.

Soldaditos del infierno mecánico arranca la sección de cuentos con una calidad literaria muy buena, Mariano Buscaglia es el autor de este cuento y de varias novelas. Eu, de Eusebio, se encuentra en un mundo futurista donde las publicaciones en papel casino existen, la gente no lee y solamente se publican historias para libros digitales. Él consigue una publicación en papel y también logra encontrar algo que puede cambiar su vida. Un lindo cuento. Gastón Lopez ilustró su cuento con una gran interpretación del texto.

Marea alta, de Anahí Flores, es una cuento poético que te arrastra al verano costero y familiar. Un texto compacto que pega duro y llega donde tiene que llegar para inundar al lector de realidades. Rocío Celeste Eguía se sumerge en sus buenos trazos para ilustrar las mareas de Anahí.



Insolación, de Marcelo Acevedo, una historia con idas y vueltas; pero no de esas que te aburren y están escritas solo para el escritor que las hizo. Marcelo sabe manejar los tiempos del texto y como si fuera un corto de cine te va metiendo dentro del personaje, que muta y se modifica en cada punto y aparte. Al principio dice que es un homenaje a Philip K.Dick, lamentablemente solo leí «¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?», me hubiese encantado agarrar los mimos para ese autor, pero no faltará momento para su relectura. Me encantó conocer el trabajo de Bruno Chiroleu en esta historia, a mi parecer una de las mejores ilustraciones de la revista.


Las ruinas de Ngranek, de mi autoría. La idea de reseñar es comentar los trabajos de los demás, por eso no voy a hablar del contenido de mi texto. Les puedo contar que es un cuento donde homenajeo a Lovecraft, usando pocos diálogos como lo hacía el maestro de Providence y creando una atmósfera asfixiante. ¿Habrá algún monstruo?

Grendel Bellarousse, aparte de la coordinación con artistas visuales, creó dos ilustraciones. Una es la de mi cuento, que me encantó como se lo imaginó. Es sorprendente como dos personas distintas pueden imaginarse la misma imagen. Por otra parte, está la ilustración para Rojo california, donde una chica muy parecida a la autora se cruza con un pintor particular, abajo les sigo contando.

Rojo california, de Valentina Vidal, es un cuento donde lo cotidiano es llevado a lo fantástico, pero sin viajar a un lugar extraño. La autora desperdiga por los párrafos una prolijidad envidiable, oraciones concisas y justas, que te llevan de la mano hacia donde quiere. Aparece una laguna y un puente que los sentí como propios, un lugar donde nos acompañamos a nosotros mismos cuando queremos descansar… o escapar.

Salvadora 44, de Jack Vaughanf, es una historia de ciencia ficción pura. De entrada ya estás en otro mundo, con especies extrañas y casi extintas. El protagonista, Cop, debe salvarlos, pero… no todo es tan fácil, incluso cuando tenés una bombarda configurable para acribillar todo lo que se cruza, incluso a los humanos. No me atrapó tanto como los otros, pero Jack sabe cómo crear buenas historias. Capitán Manu dibujó a los hylesianos y a Cop, que si uno lo mira con detenimiento se podría decir que al capitán le gusta Judge Dredd.

El callejón Z, de Luis Carlos Barragán. Katmandú es la premisa y en la primera página ya sentís el aroma a curry y a incienso. Pasado y futuro mezclados entre el personaje y su compañero de hospedaje. Llega un momento donde no se sabe cómo sigue la cosa y eso es muy bueno. Barragán tiene experiencia en las letras y se nota en cada palabra que escribe. Me gustó mucho la ambientación y la resolución de la historia. Un ilustración de Augusto Belmonte que te hace viajar, si además le sumamos la buena ambientación del autor es una dupla explosiva.

José A. García armó un artículo de lo más completo sobre Olaf Stapledon¸ una buena guía para conocerlo. Un autor inglés que no podés dejar de leer si sos un enamorado de la ciencia ficción. Los detalles y los comentarios de sus obras hacen que tengas ganas de salir a comprar sus libros. ¿Para qué es un artículo como este? Simple y claro, para meterte un poco más en la literatura, y si José logra —que sí lo hace— que algunos leamos a este autor, ya se puede ir a dormir tranquilo. ¡Muy buen artículo!
           


También se habla de la presentación del libro de Laura Ponce: Cosmografía general. Todavía no pude hacerme con él pero ganas no me faltan. Me hablaron tan bien de ese libro que no puedo dejar de desearlo. Ya caerá y lo reseñaré en el blog.

Y como si fuera poco para una sola persona, ella es la encargada de entrevistar a Renzo Podestá, donde nos cuenta muchísimas cosas personales y de sus proyectos. Seguido a las preguntas van a poder disfrutar de su comic Taxidermista.

No dejen pasar la oportunidad de hacerse con este ejemplar de Próxima. Todo está en su lugar y entre todos se creó una revista inmejorable. Abajo les dejo algunos puntos de ventas:



La calidad de las imágenes no es la mejor, disculpen. Para apreciarlas bien deben comprar la revista, tiene detalles muy buenos.


Entrevista a Pablo García Naranjo

Es un honor tener a Pablo García Naranjo en El blog del Dilo. Un autor español que no para de sacar libros y además de ser un amante del cine tiene una visión clara del mundo literario. Así se los presento y los dejo con sus respuestas:

¿Cómo apareció tu amor por las letras?
Apareció en forma de libro infantil; de cuento en la mesita de noche. Un amor confortable y fiel que lleva conmigo desde antes de que empezara a saber recordar.

¿Dónde se empieza a forjar el escritor que sos hoy?
En un viaje en avión y en muchas palabras escritas; demasiado pocas todavía. No me considero escritor, es una etiqueta en la que me siento incómodo.

¿Ves la evolución en tus publicaciones pasadas?
Eso dicen y eso pienso. Coincido con los que piensan que las novelas no se terminan poca. El Coburn que escribí el año pasado no sería el que escribiría hoy. Y así, con el resto de mis novelas.

¿Leíste tus obras luego de publicarlas?
No. Un rotundo no. Más allá de las galeradas y una vez sacadas de la imprenta, mis novelas son de otros. Me da apuro, supongo.

¿Por qué usaste seudónimo para «El hombre Spam»?
Me molaba la idea. Me lo pedía el cuerpo en ese momento y la editorial y yo estuvimos de acuerdo. Laguna Negra, mi primera novela, salió poco antes y también era una forma de no saturar el mercado con autor novel. Una broma literaria que espero repetir.

¿Qué pasó ahí? ¿Cómo fue publicar dos novelas casi al mismo tiempo?
Fue toda una experiencia. Pasar de no tener nada a tener dos novelas en las librerías. Jugar con el seudónimo me ayudó a que tanto Laguna Negra como El Hombre Spam tuvieran desarrollos comerciales más largos y llegaran a más lectores. Pensándolo en perspectiva, fue todo un acierto.

«Coburn» es tu última publicación, ¿cómo fue el proceso con esa obra?
Pues no supuso un proceso muy diferente respecto a las otras novelas que he escrito. Maduré la idea, el planteamiento y el final, y me lancé a la escritura. Sin más. Escribí y escribí hasta el punto final. Coburn partió de una idea muy básica en realidad, un arquetipo, una historia de género negro que llegara al lector. El objetivo era entretener por encima de todo.

Vi por ahí que se está haciendo un comic de Coburn, ¿Qué se puede contar de todo eso?
Pues que es un pasito más en mi carrera. Leo cómics desde que me hace muchos, muchos años, y es un medio que me apasiona. Tener la oportunidad de guionizar un cómic es un sueño convertido en realidad. Coburn: Humilladero, es una historia del personaje en un formato en el que se puede mover con soltura. Una historia fronteriza, llena de sombras y con personajes amorales. Mi ambiente, vaya.

Comic - Ilustración de Juanma Espinosa
¿Quién hizo las ilustraciones?
Las ilustraciones son de Juanma Espinosa, un artista sevillano que ha sido capaz de trasladar una historia de Coburn más allá de cualquier cosa que yo imaginara. Un genio.

¿Tenés algún Tip o Toc con tu proceso de escritura?
No. Huyo de los rituales y de las manías. Escribo y punto. Es algo tan aburrido como práctico. Gano en eficiencia.

¿Podrías vivir sin escribir? Hablo del ahora, luego de todas tus publicaciones.
Creo que sí. Definitivamente sí. Desde que empecé, sé que esto es una carrera con meta. He llegado más lejos de lo que había imaginado al empezar a escribir. Pero si un día se me acaban las ideas o no me motivo lo suficiente como para ponerme delante del ordenador lo dejaré y me dedicaré a otra cosa.

¿Cuál es tu punto fuerte y cual tu punto flojo a la hora de escribir?
Según dicen es algo que siempre deben decir los demás, el estilo y la definición del cómo. El punto flojo ahí es dónde entro yo: la incapacidad para la larga marcha. Hoy en día veo imposible para mí una novela de más de cuatrocientas páginas. Algunos dirán que eso es una virtud, por otro lado.

¿Qué hay ahora en el horno (o la bodega, parafraseando a Rubén Risso)? ¿Algún cuento? ¿Otra novela?
Acabo de entregar mi cuarta novela a la editorial y el cómic de Coburn está terminándose. Más allá de eso, veo en el horizonte la secuela de Coburn. Más allá de eso, nada.

¿Qué opinión te merece la autoedición?
Me parece una opción válida para aquellos que quieran publicar sus escritos. Una vía de mercado más. Con sus ventajas y perjuicios, pero eso es como todo. Algunos la denigran y otros la alaban. Yo he encontrado grandes obras y grandes fiascos. Exactamente igual que en la edición tradicional.

¿Me podrías recomendar tres libros y tres películas?
Luces de Bohemia, Fiesta del Noroeste de Ana María Matute y cualquier otra novela que te remueva algo. Estas recomendaciones son para aquellos que quieran conocer la esencia de la Literatura en español. ¿Películas? Bufff… Sinceramente, no veo una película entera desde hace meses.

Pero vos sabés muy bien que parte de mi amor por el cine fueron por tus recomendaciones, jaja.
No sabes lo que me alegra ese comentario. Una de las pocas cosas buenas que tienen las redes sociales es poder interactuar con gente, como es tu caso, que vive a miles de kilómetros de aquí. Espero que mis recomendaciones te hayan proporcionado buenos momentos.
The Thing quedó como mi película de cabecera y dejó una marca en mí, así que es un enorme ¡SÍ!

Y para terminar, ¿Por qué tendría que leer tus obras?
La única razón que se me ocurre es que no engaño a nadie. Es Literatura de entretenimiento y escrita de la mejor forma que sé ahora mismo. Novelas escritas como si fueran la última.

Gracias, Pablo.  Ahora se podría decir que te conocemos un poco más. Espero que la vida nos siga cruzando.

Muchas gracias por darme la oportunidad de hablar de mis cosas.

Conociendo al autor: Pablo García Naranjo

Reseña: Soy mago,de Leo Batic

Sinopsis

«Yo era mago.
Y era patético. Al menos hasta el día en que morí.
Pero no nos adelantemos.
Dicen que en el último instante uno ve proyectada toda su vida.
El recuerdo que viene a mi cabeza antes que ninguno tiene que ver con la magia, obvio».

Nico sufre un accidente que cambia su vida por completo. El accidente no solo le ha costado una pierna sino que ha alterado su percepción de la realidad. La Magia, pero no la de los shows de ilusionistas o la de las fiestas infantiles, sino aquella que maneja las energías del universo ha entrado en su vida. A medida que Nico se va transformando en el mago John Tesla vemos cómo extrañas situaciones se suceden: un detective lo acecha, el pasado no es como lo recuerda y su vida corre peligro. Y mientras sus poderes aumentan, él tiene que tomar decisiones para conservar sus dones, descubrir su verdadera identidad y salvar a pecadores e inocentes.




Un mago que luego de llegar a lo más alto de su carrera termina animando fiestas infantiles y en una de ellas hace aparecer un conejo de la galera —nunca mejor dicho—, un conejo que él no había preparado ni existía. A partir de ahí su vida cambia, revelándole su verdadero camino y las trabas que lo empujan en esos pasos. Nico, el protagonista, pasa por varios problemas y desencadenes para evolucionar en la historia, un personaje que desde la página uno vive cada cosa que le pasa y que puedo asegurar que se siente como una persona de verdad.

Soy mago es una novela deshilachada. Imaginen una cuerda trenzada, esas que usan los barcos para el amarre. Así comienza y se mantiene hasta pasada la mitad del libro. Poco a poco, el protagonista camina por las calles de sí mismo, volviendo a recordar los detalles que lo llevaron a su presente trágico… a un presente significativo. Esas pequeñas cuerdas sin sentido se van uniendo al pasar cada carilla para dejar al lector con la boca abierta.

Cada huella que deja el autor en sus páginas te va llevando a un desenlace… iluminado, por así decirlo. Por medio de capítulos cortos, esos que te hacen tener ganas de leer otro, y otro, y otro, te vas alimentando de ese mundo. Otro punto a favor son los personajes secundarios, que acompañan a Nico sin opacarlo, pero siempre dándole el pie para que nos vuelva a sorprender. Hacía rato que no me sumergía tanto en una lectura, es más, cuando compré Soy mago dudé, porque sabía que él escribía para público infantojuvenil; pero, no podía estar más equivocado, este libro es para todo público y estoy seguro de que le puede servir a mucha más gente de lo que se piensa, y no usé la palabra servir porque se me cruzó, es porque conmigo lo hizo.

Leo te lleva capítulo a capítulo por personajes creíbles, en un ida y vuelta muy bien armado. Otro punto a favor es que los temas que toca quedan entre la realidad y la ficción, cada uno debe sacar sus propias conclusiones sobre la veracidad de lo que nos cuenta, entre estas cosas que comento está como punto central la muerte, o lo que ella deja luego de hacer su trabajo —¿disfrutará su trabajo?. Espíritus, maestros y un espectáculo digno de una escena de película marcan el broche de oro, pero no puedo comentar más. Como dato de color puedo comentar que este fue el primer libro que me hizo lagrimear y yo que pensé que eso nunca me pasaría.


No soy de comentar la portada porque me parece una boludez hablar de eso en una reseña literaria; pero, esta está hecha por el autor. Por si no saben, es un ilustrador espectacular y ha trabajado para muchos lugares importantes. Al final de la reseña voy a dejar algunos links para que lo conozcan un poco más.

Recomiendo totalmente SOY MAGO y mucho más que lean a Leo Batic.
Si quieren leer otros libros de él les sugiero esta historia fantástica, entre todos los libros que escribió es de las sagas más conocidas.



 Conociendo al autor: Leo Batic y Pensando con el Dragón Azul

Entrevista a Rubén Risso

Rubén es un tipo buena onda, un gran persona y un escritor con todas las letras. Además de todo eso es parte de la cúpula de Pelos de punta. Siempre digo que la gente que comparte sus conocimientos es más gente, bueno, acá hay un claro ejemplo de eso. 
En las respuestas van a ver lo que les digo. A rizar el Risso:

¿Cómo apareció tu amor por las letras?
Escritor de "El jardín de lo lobos" No sé de dónde apareció, pero hay fotos mías a la edad de un año con un libro en las manos. Creo que más que amor es una obsesión y un fetiche.

¿Dónde se empieza a forjar el escritor que sos hoy?
Si bien siempre me gustaron el aire libre y la pileta, jamás escatimé en el tiempo que dedicaba de adolescente a los videojuegos o los cómics. Mi primera aproximación a la literatura fue en esa vía, la de relatar historias que me inspiraban las formas de entretenimiento, aún más los videojuegos. La llegada al cine de "El señor de los anillos" fue el punto culmine. Claro que esos escritos jamás vieron la luz.
Comenzar a estudiar psicología marcó el camino de una vez y por todas. Es una carrera muy rica en todo lo referente a impulsar la imaginación y abrir la cabeza. Empecé a escribir "El Jardín de los Lobos" automáticamente.

¿Ves la evolución desde tus publicaciones pasadas?
El Jardín de los lobos es mi primera obra publicada, y sí puedo notar los cambios. Muchas veces uno mejora y se avergüenza de lo ya publicado. Que lo anteriormente impreso quede como un vestigio de quiénes éramos es parte de nuestra evolución como escritores; si no podemos tener en claro de dónde venimos, quizás perdamos la noción de hacia dónde vamos.

¿Leíste tus obras luego de publicarlas?
"El Jardín de los Lobos" está teniendo, actualmente, si decimoprimera lectura por parte del autor, en búsqueda de errores para corregir, claro. Hay que leerse. Dejarse descansar también, pero jamás dejar de leerse.
También escribí un cuento y un prólogo para la colección PelosDePunta. Me gusta sacarlos de la biblioteca, leerlos, y regodearme en lo mal que estoy de la cabeza, jaja.

El Jardín de los Lobos es tu primera publicación ¿Cómo fue el proceso de escritura?
El proceso de escritura duró cuatro años y se impulsó a sí mismo sobre la base de una serie de canciones que había compuesto para los mismos fines. "El Jardín de los Lobos" es el nombre de un álbum conceptual de metal sinfónico que compuse en mi época de joven guitarrista de banda.
Tampoco tuvieron, estas canciones, su salida a la luz, y por eso me dispuse a escribir la misma historia y presentarla desde la literatura. Era necesario en aquel entonces, es una historia en la que puse mucho de mí.
Como no es una historia narrada en forma lineal y la simbología que guarda es mucha, me tomé me tiempo para darle la forma que quería. Al relato sensible y terrorífico confeccionado por el adolescente se lo enriqueció con psicoanálisis y maduró para convertirse en lo que es.

¿Quién hizo las ilustraciones?
La excelente artista es Victoria Araldi Watkins, una persona para la que guardo mucho afecto y admiración. Como es media posmo y no tiene facebook, pueden acercarse a ella mediante este mail (nikevik22@hotmail.com).

¿Tenés algún tip o toc con tu proceso de escritura?
Tengo un TIP: Pocas veces me siento a escribir sabiendo qué teclear. Los personajes suelen llevarme por donde ellos quieren, y los respeto.
Tengo TOCs: La música me inspira muchísimo. Puedo pasar horas y horas escribiendo y sentir que fueron minutos si alguna banda suena de fondo. Me gustan muchos tipos variados de metal, los soundtracks de películas o videojuegos y el rock progresivo novedoso.
También necesito SIEMPRE encontrar fuentes confiables de información. Como no todas mis historias pasan en suelo argentino, muchas veces me veo consultando google earth o google maps para explorar el terreno en el que se mueven mis personajes. Un ejemplo claro es el cuento "El ronco susurro del monte", que escribí para tu antología benéfica. La historia transcurre en el noroeste de Irlanda, y poder explorar los caminos y llegar hacia donde no llega la civilización desde la comodidad del hogar es invaluable para los que escribimos.

¿Cuál es tu punto fuerte y cuál tu punto flojo a la hora de escribir?
Mi punto fuerte es mi compromiso emocional con los personajes. Aunque suene raro, me convierto en el personaje y siento lo que él o ella sienten. Desde el placer que pueda sentir cierto tipo al matar a una persona, hasta el deseo sexual de una chica jovencita hacia un hombre de cincuenta y pico de años. Sí. Ahí estoy, y me la banco, tengo que abrirme a ser ellos mientras escribo, porque es la forma en la que doy un testimonio más aproximado, sino verdadero, de lo que estos seres están sintiendo en esos momentos.
El punto flojo lo comenté más arriba. No suelo sentarme planificando. Eso me lleva a crear laberintos intrincados en lo narrativo. Esto me juega en contra a dos niveles distintos: por un lado, muchas veces tengo que recalcular y volver sobre mis pasos, reescribir o eliminar lo que acabo de producir en vías de reconformar el sistema argumental; por otro, las grandes editoriales y el mercado han convertido a la literatura en una repetición sin sentido de las mismas historias de siempre. Los lectores quieren pasar un rato ameno y desconectar la cabeza al momento de leer. Quieren abandonarse a la lectura y que la historia se les inyecte en la sangre. Yo no soy así. Yo quiero que mi lector/a razone, que pueda pensar e interpretar, que ponga a trabajar la cabeza. Pero no importa, el compromiso es con la cultura, no con el mercado.

¿Qué hay ahora en el horno? ¿Algún cuento? ¿Otra novela?
Si acuñamos la metáfora del horno, deberíamos decir que el material ya se quemó, jaja. Prefiero la de la bodega, en la que lo escrito y no publicado se añeja y mejora con el tiempo.
Hay una novela corta de terror que sucede en Santiago del Estero escrita hace aproximadamente once meses. También estoy terminando de escribir a la sucesora espiritual de "El Jardín de los Lobos", una novela que los va a hacer pensar e imaginar, en la que la magia y la ciencia se superponen y entremezclan.
También esperamos ansiosos la salida de la antología benéfica que estás preparando, de ese trabajo ya hable un poco.

¿Qué opinión te merece la autoedición?
La autoedición está muy mal vista. Para mí se trata de una oportunidad para abrir el camino. En mi caso fue así. He oído cosas tremendas, como libros sobre vampiros que se enamoran de estudiantes universitarias, acá en Buenos Aires, y salen a tomar un café con medialunas.
Creo que las fantasías de cada uno son las que encuentran su camino hacia el interior del libro. No veo mal que estos libros existan. Algunos se quejan o lo piensan como que "la industria está en decadencia". A ese tipo de ideas, dos cosas: Primero, mientras la industria esté en decadencia, y no la cultura, vamos a estar bien. No importa cuántos libros de youtubers o Moria Casan haya en la vidriera, sino cuántas personas los compren; y segundo, ese libro de vampiros que comen medialunas a veces es tan necesario para dar marcar el camino literario de una persona como para percatarla de que, tal vez, la escritura no es para él/ella.
La diferencia entre el/la autor/a novel que sufre de enclaustramiento crónico y el/la despistado/a que escribe huevadas es que el último al menos lo intenta.

¿Me podrías recomendar tres libros y tres películas?
Libros: Te recomiendo Súcubo, de Nicolás Correa (El libro de demonios y exorcismos que nos merecemos. Me subió tanto los estándares que "El Exorcista" hoy en día me parece una cagada). También te recomiendo Las Piadosas, de Federico Andahazi (Es el señor quilombo, una novelaza). Y por último te recomienzo Déjame entrar, de John Ajvide Lindqvist (Un tipo que sí sabe hablar de deseo entre vampiros y humanos).
Películas: No sé nada de cine, pero te recomiendo The Babadook (Una historia de terror australiano con la que cualquier psicoanalista avispado podría hacer dulce si la analiza). También te recomiendo Imaginaerum (Es la película de un álbum de la banda finlandesa de metal sinfónico Nightwish. Lloro como un hijo de puta cada vez que la miro). Por último, deberías ver Nuestro último verano en Escocia (Es una película simple, hasta boba en muchos aspectos, pero tiene una enseñanza profunda que no viene mal recordar de vez en cuando)
Como sos escritor, también te voy a recomendar tres soundtracks de videojuegos  para cuando ya sientas que escuchaste muchas veces lo mismo. El primero es el OST (Original SoundTrack) de The vanishing of Ethan Carter, de Mikolai Stroinski (Un juego con una historia espectacular, digna de best seller). El segundo es el OST de Feist, de Tomek Kolczynski (Éste tiene una onda más electrónico, pero trae un menjunje de "humedad" consigo que es imperdible para el terror o el misterio). El último no es de un videojuego, es el OST de Life and Times of Scrooge McDuck, de Tuomas Holopainen (De una serie de comics sobre cómo el tío del Pato Donald hizo su fortuna. Nuevamente, trae un aprendizaje muy valioso y la música te deja sin palabras).

Y para terminar, ¿Por qué tendría que leer "El Jardín de los Lobos"?
Yo creo que "leer El Jardín de los Lobos" se convirtió en algo tan impredecible como "dibujar la dignidad". El espacio para la interpretación es mucho, y lo digo con modestia. Estoy feliz con el libro porque, aún producto de la inexperiencia y el vías de mejoría constante, logró un poco de lo que tenía planeado para él. Y eso era que, quien lo leyera, pudiera luego posicionarse críticamente frente a la historia y hacer de ella lo que creyera que debía hacer. ¡Y es lo que pasó! Recibí mucho feedback e interpretaciones que jamás había creído posibles.
Entonces, respondiendo a tu pregunta, deberías leerlo para ver qué se te ocurre, qué proyección podes hacer con cada personaje y qué detalles te cautivan y cuales quedan en el olvido. Después de todo eso, es posible que te percates de por qué tu lectura de fue tal manera y no de otra.

Conozcan al autor: Ruben Risso
Conozcan sus obras: El Jardín de los Lobos